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Miercoles, 18 de Octubre de 2017


Universidad Intercultural: Semilla de inclusión y derechos en tierra potosina

Gerardo Romo ///CVN

San Luis Potosí.- Nació para llegar a donde otros nunca lo habían hecho y permitir que en las regiones olvidadas, los jóvenes que estaban condenados a permanecer en la pobreza y sin oportunidades tuvieran una alternativa de cambiar sus vidas con el conocimiento aportando soluciones y haciéndose escuchar.

La Universidad Intercultural de San Luis Potosí nació en 2011 tras un decreto gubernativo que permitió la fusión de las universidades indígena y comunitaria para convertirse en la segunda universidad del Estado que actualmente cuenta con 11 campus y una matrícula de 2 mil 200 alumnos, de los cuales aproximadamente 550 hablan alguna lengua indígena.

“La función de nuestra universidad  es atender regiones lugares, ejidos comunidades en los que no  llegaba la oferta educativa de nivel superior ahí independientemente si es zona rural o urbana, abrir espacios  y oportunidades para quienes por cuestiones económicas familiares o personales no habían podido acercarse para hacerse de estudios profesionales y ejercer su derecho a la educación”, explica la doctora Aurora Urduña Correa, rectora de la Universidad Intercultural del Estado de San Luis Potosí.

En entrevista con CVN la doctora Aurora Urduña narra cómo empezó este esfuerzo revolucionario en pleno siglo 21, en el que explica “nadie creía en nosotros… y siempre creímos en nosotros mismos”.

“El desarrollo de la Universidad Cultural ha sido cuesta arriba, fue un trabajo muy arduo para que las personas creyeran en nosotros, en el proyecto, ha sido muy difícil el camino, al inicio, de los 11 campus que teníamos ninguno era nuestro, hoy tenemos 7 edificios propios totalmente equipados con internet, computadoras de nueva generación, en los que se han invertido 98 millones de pesos, estamos en constante crecimiento”, señala.

En esta universidad una palabra clave es INCLUSION. Ella ha sido uno de los ejes vertebrales de la institución en un País acostumbrado a la discriminación, a la cultura del descarte.

“El modelo de la Universidad Intercultural se están convirtiendo en el País en una semilla para la inclusión y contra el racismo que está en todos lados, lamentablemente en México somos muy racistas,  en nuestras aulas y con el conocimiento estamos fomentando una cultura de no marginación con valores de  igualdad, paz  y equidad entre clases sociales y el reconocimiento y respeto de las diferencias para desde ahí construir una nación más justa”.

Actualmente la Universidad Intercultural tiene influencia en 42 de los 58 municipios de San Luis Potosí.

Aquí se ofertan carreras en administración pública, derecho,  desarrollo económico, informática administrativa, enfermería ingeniería industrial, ingeniería ambiental e ingeniería en agro negocios.

Como ejemplo de lo que se ha desarrollado en Tancanhuitz se implementó una sala de juicios orales y de interrogatorio  donde se llevan a cabo los procesos judiciales en las lenguas originarias de los  alumnos, especialmente tenet y náhuatl.

En el municipio de Tamazunchale gracias a la carrera de informática que ahí se imparte, donde no había señal para teléfono provocó que la región pudiera colocarse una red de fibra óptica de 7.5 km que permitió conectividad de internet.

En Ciudad Valles, donde hay una gran afluencia de atención médica la universidad implementó entre otras la carrera de Enfermería que permita reforzar el sistema de salud pública y mejorar la atención a los pacientes que necesitan.

Entre otros campus establecidos están en los municipios de Tamuin, Villa de Reyes,  Cerritos, Charcas, Cárdenas, Matehuala y  Matlapa.   

 “La Universidad Intercultural ha sido un pilar, una guía y un detonante de desarrollo de cada una de las regiones donde se ha insertado, estamos orientados a que se cree una cultura donde hay interacción  de diversas culturas donde los jóvenes puedan estar participando desde  su lengua de origen y exista una inserción”, señala la rectora especialista en temas de interculturalidad y artes.

¿Cuál era el destino de los jóvenes en estas regiones previo a la llegada de la universidad?

-Normalmente y de manera muy digna trabajaban en el campo, pero es necesario que se diversificara el quehacer en ciertas regiones para que se fomente el crecimiento, estos jóvenes al poder estudiar dejaron de ser jornaleros como sus padres o abuelos para entrar a un grupo de acción que implica que en esta vorágine  de mundo en el que vivimos ellos tienen la capacidad con el conocimiento de enfrentarlo y aportar soluciones a su País a partir de lo que ellos verdaderamente  quieren hacer.

¿Cómo son los docentes?

Nuestros docentes están convencidos de la necesidad de formar un País sin discriminación, inclusivo, sus perfiles académicos son de calidad, muchos tienen masters, está creciendo nuestro personal con doctorado, y se ha dado un fenómeno muy interesante se están incorporando a dar clases con nosotros mucho talento que estaba desperdiciado y aquí se les está dando una oportunidad porque son gente muy capaz, se está empezando a desarrollar proyectos con investigadores de tiempo completo y estamos por iniciar la publicación de una revista de Divulgación Científica.

¿Con que imagen definirá esta universidad?

Con un corazón. Que late cuando sus estudiantes le dan vida a las computadoras, a los edificios, donde están construyendo un mejor País, es un corazón que late gracias a personas buenas, entusiastas, motivadas, comprometidas con el respeto a los derechos humanos, en la construcción de la utopía de que otro mundo es posible.

¿Por qué defender este modelo de universidad pública?

Porque con esta opción los jóvenes abren los ojos a un nuevo mundo, porque educar es la labor más sublime, porque en este sistema educativo el primer competidor somos nosotros mismos y la educación nos permite conocernos y transformarnos desde la solidaridad, porque lo mejor que puede tener un País es la educación, porque este modelo es una alternativa real para los grupos vulnerables