Viernes, 28 de Abril de 2017


México, País más Peligroso para ser Sacerdote de América Latina: Informe

Gerardo Romo /// CVN

De acuerdo a un estudio del Centro Católico Multimedial (CCM), en lo que va del sexenio del presidente Enrique Peña Nieto han asesinado 17 sacerdotes, a 2 laicos y se registró la desaparición de 2 presbíteros, además de 19 agresiones violentas.

Así, nuestro País se convirtió en el más peligroso en América Latina para ejercer el sacerdocio.

“Los sacerdotes son asesinados por su capacidad de convocatoria, por promover el evangelio a todos los hombres de buena voluntad. Además, porque ofrecen su apoyo en donde hay ausencia de la libertad de pensamiento y expresión. Donde las acciones de gobierno dejan mucho que desear y existe grado de descomposición social, desempleo, migración e inseguridad”, señala el documento.

El CCM que depende de la congregación de religiosos Paulinos destaca la indiferencia y desatención de las autoridades para atender los casos de violencia.

“Los asesinatos y desapariciones acaecidos bajo la mirada indiferente de las autoridades, sobre todo, en las zonas de alto riesgo, donde prolifera la inseguridad y operan los grupos del crimen organizado.

 Seguiremos haciendo un llamado enérgico a las autoridades del Gobierno mexicano, a fin de que brinden las garantías al ejercicio del ministerio sacerdotal en las entidades donde ha repuntado la violencia”.

Según los datos del (CCM) los estados donde se presentan más eventos trágicos contra sacerdotes son Guerrero y la Ciudad de México con 8 cada uno, Michoacán con 6; Veracruz y Chihuahua 5,  Puebla, Tamaulipas y Baja California con 3 respectivamente, Oaxaca, Jalisco y Estado de México con 2 cada uno, mientras que Coahuila, Aguascalientes, Durango Colima y Sinaloa registran un caso de acción violenta contra presbíteros.

En el documento  Tragedia y Crisol del Sacerdocio en México, se alerta sobre la urgencia de detener las extorsiones contra sacerdotes, pues en 2015  se registraron 520 casos y en 2016 la cifra aumentó a 884, siendo Veracruz y Michoacán los estados con mayor incidencia.

“De no atenderse de manera inmediata la extorsión y las amenazas de muerte, puede dar origen a más eventos mortales de sacerdotes y religiosos (…)  uno de los principales focos de estas extorsiones, son las que tienen que ver con la venta de “seguridad”, por parte de organismos del crimen organizado y en algunos casos por elementos que pertenecen o pertenecieron a las fuerzas armadas de País”, se señala

Los atentados contra sacerdotes religiosos y laicos comprometidos, tiene el objetivo de sembrar miedo y terror, especifica el informe, además de que en el 80 por ciento del territorio nacional prevalece un panorama sombrío y de riesgo latente para el ejercicio pastoral y con ello una ausencia de libertad de pensamiento y expresión.

También sobresalen en el informe asaltos a mano armada en carreteras a obispos, laicos y sacerdotes en los que se busca obtener un botín rápido que terminan en secuestros agresiones físicas o en la muerte.

Las carreteras más peligrosas según el estudio son: del estado de Chihuahua (zona fronteriza y Valle de Juárez), Baja California (Tijuana), México, D.F. (Salida Norte a Querétaro, Morelos y Sur a Puebla), a Tlaxcala por Tizayuca Hidalgo, Pachuca Hidalgo (Centro), Jalisco (Tlaquepaque, los Altos y carretera a Puerto Vallarta), Michoacán (Apatzingán y municipios de tierra caliente Tarascos), Nayarit (Tepic)), Sinaloa (Los Mochis y Culiacán), Durango y Coahuila (Comarca Lagunera), Zacatecas y San Luis Potosí (centro y 3 Valles), Monterrey (Centro), Tamaulipas (zona fronteriza, Nuevo Laredo, San Fernando) y Veracruz (Boca del Rio, Orizaba y Xalapa).

“Los grupos que atentan contra sacerdotes y religiosos, buscan limitar las actividades del trabajo pastoral de la Iglesia en México, que tiene su acción en el campo sanitario y educativo así como en la acción asistencial -ayuda, refugio y consuelo-, a favor de los derechos humanos de migrantes que transitan por suelo mexicano”, se explica.

El informe también destaca que  de 2005 a la fecha, han profanado alrededor de 3,220 Templos Sagrados, entre ellos, la Catedral Metropolitana, máximo recinto Sagrado de México. Los daños causados, tan sólo por irrupción y vandalismo contra imágenes sagradas, mobiliario y objetos religiosos, se estima en 10 millones de pesos.

El documento incluye un resumen de agresiones contra representantes de la iglesia católica en los últimos 26 años del que  han sido perpetrados 57 crímenes, entre ellos el del  cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo,  41 sacerdotes, 1 diácono, 4 religiosos, 9 laicos y una periodista católica, de los cuales, 31 asesinatos de sacerdotes se han registrado en los últimos diez años y tan sólo 15 de ellos se han registrado en los últimos cuatro años.

“La violencia nunca se justifica ante ninguna circunstancia y siempre será condenable cualquier acto de intimidación contra cualquier persona, ministro o institución.

De ahí que hacemos un llamado enérgico a las autoridades del Gobierno Federal, a las instancias municipales y estatales, a fin de que brinden las garantías al ejercicio del ministerio sacerdotal en las entidades donde a repuntado la violencia y opera el crimen organizado”, concluye el informe

INFORME: http://www.ccm.org.mx/jccm/index.php?option=com_k2&view=item&id=5065