Reprueba con 5.52 Sistema Penitenciario en Zacateca; La Peor Calificación en una Década

STAFF | CVN

La Comisión de Derechos Humanos del Estado, supervisó el sistema penitenciario de Zacatecas, otorgando una calificación reprobatoria de 5.52.

Conforme a lo establecido en la Guía Nacional de Supervisión Penitenciaria que utiliza la Comisión Nacional de Derechos Humanos para la elaboración del Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria (DNSP) y en la cual se analizaron los aspectos que garantizan la integridad física, psicológica y moral del interno; los aspectos que garantizan una estancia digna; las condiciones de gobernabilidad; las condiciones para la Reinserción social del interno; y las condiciones de los Grupos de personas internas en situación de vulnerabilidad.

Por lo anterior, se llevó a cabo la revisión al Centro Regional de Reinserción Social Varonil de Cieneguillas, Zac., Centro Regional de Reinserción Social Varonil de Fresnillo, Centro Estatal de Reinserción Social Femenil de Cieneguillas, Zac., Centro de Internamiento y Atención Integral Juvenil y los 16 Establecimientos Penitenciarios Distritales ubicados en Calera, Concepción del Oro, Jalpa, Jerez, Juchipila, Loreto, Miguel Auza, Nochistlán, Ojocaliente, Pinos, Río Grande, Sombrerete, Teúl de González Ortega, Tlaltenando de Sánchez Román, Valparaiso y Villanueva.

Como resultado de la supervisión se constató que los Centros y Establecimientos del Sistema Penitenciario en el Estado, tienen deficiencias en infraestructura, equipamiento y en las condiciones materiales y de higiene de las instalaciones; ausencia parcial en la normatividad y protocolos que rigen los centros; deficientes servicios para mantener la salud de los internos y del servicio de alimentación; insuficiencia de personal de seguridad y custodia, falta de personal médico, odontológico y de enfermería, insuficiencia de personal de criminología y psicología; insuficiencia de actividades laborales y de capacitación para el trabajo, educativas y deportivas; entre otras.

El Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria de la CNDH y en el cual se le otorga una calificación reprobatoria al sistema penitenciario del estado de 5.52 es la más baja en los últimos años.

En 2006 el sistema penitenciario obtuvo una calificación de 6.88, el año siguiente la calificación subió a 7.2; Para 2008 las cárceles del Estado tenían 7.07, mientras que para el 2009 y 2010 obtuvieron 7.21 y 7.2 respectivamente

A partir del 2011 indicó el declive, para ese año los centros de readaptación social obtuvieron una calificación de 6.5, en el 2012 las cárceles de Zacatecas habrían recibido 5.70 teniendo un lajero acenso en los años siguientes de 6.47, 6.04, 6.38 y 6.03 hasta el 2016.

Pero de acuerdo con la evaluación en el 2017, la calificación fue reprobatoria con 5.52.

El reporte señala particularmente, las condiciones en el Centro Regional de Reinserción Social Varonil de Cieneguillas, Zacatecas, destacando que existe hacinamiento en las áreas de observación, separos, clasificación y desintoxicación (OCLADE) y en algunos dormitorios: En el  área de separos, se tiene una capacidad para 32 internos, sin embargo tienen una población de 112 internos; En el área de observación, se tiene una capacidad para 32, sin embargo tienen una población de 44 internos; En el área de anexo al módulo 2 se tiene una capacidad para 96 internos, sin embargo tienen una población de 106 internos; Por lo que se deben adoptar las medidas presupuestarias necesarias para asegurar que, se realicen las adecuaciones de infraestructura que en particular se requieran; a fin de que se cuente con los dormitorios e instalaciones necesarios para que las personas privadas de su libertad puedan tener una estancia digna. 

No hay separación entre sentenciados y procesados, ni tampoco una clasificación criminológica de los internos, esto debido a que los internos son asignados en áreas o módulos se asignan a grupos de internos afines a grupos afines a determinados grupos delictivos.

No existen acciones efectivas para la prevención y atención de incidentes violentos como son homicidios, suicidios, riñas, motines, fugas, lesiones dolosas, lo que ha derivado en la violación a los derechos a la vida, integridad y seguridad de internos, pues durante 2017 y 2018 han muerto 11 personas privadas de la libertad.

Lo que evidencia una ausencia de control efectivo de las autoridades en el Centro Penitenciario, impidiendo que dichas autoridades garanticen en todo momento la seguridad, integridad y vida de los internos, sus familiares y del personal que labora en el CERERESO, por lo tanto, incumple con su obligación de salvaguardar los derechos de las personas privadas de la libertad que se encuentran sujetas a su control y custodia, y de manera general con la posibilidad de que las penas privativas