Viven triunfo anticipado de Andrés Manuel

GERARDO ROMO| CVN

Ciudad de México.-Andrés Manuel López Obrador está cómodo, cerca de casa, en la delegación Tlalpan, justo en el jardín principal atiborrada de adultos mayores, muchos en sillas de ruedas, otros de los pueblos originarios de esta región del corazón de la República.

Pero entre ellos está la desconfianza de que el PRI y sus aliados orquesten un nuevo fraude electoral.

“Es difícil, los del PRI claro que pueden hacer un fraude de nuevo, ya sabemos cómo se las gastan, porque son muy corruptos y no quieren dejar el poder”, afirma María del Socorro Juárez quien además porta orgullosa una cartulina estilo macho mexicano con la leyenda: “No soy acarreada vengo por mis huevos”.

Y ella misma adelanta que ya se apuntó para ser representante de casilla por Morena el 1 de Julio.

Y desde el templete, López Obrador reconoce que ya en el movimiento que encabeza se respira y se vive una alegría anticipada por el triunfo a 37 días de la jornada electoral.

“Hay un ambiente de triunfo anticipado pero no podemos confiarnos”, asegura el candidato al minuto 30 de iniciado su discurso. Había prometido dejar de hablar a los 15 minutos, pero se siguió de largo, no lo pudo evitar, le gusta el templete, le gusta hablar, no para e insiste en que con él, la Cuarta transformación del País se acerca.

María Zagaceta está en el mitin con su silla de ruedas, tiene 83 años, la llevó su hijo para ver a quien hace poco más de

“Yo vengo a apoyarlo porque quiero que sea mi Presidente, cuando fue jefe de gobierno  de la ciudad me apoyó con mi pensión”, dice María, aunque no recuerda cuánto le llegaba entonces a su bolsillo entre el no tan lejano periodo de 2000 a 2005.

Obrador insiste en que todo México quiere un cambio verdadero y anticipa en su tono mesiánico que le critican sus opositores.

“Quiero que se construya en la tierra el reino de la justicia”, gritó al minuto 33 de intervención.

¿Y cómo lo va a construir?

Adivinaste, amigo lector. “Voy a acabar con la corrupción”, insistió.

Pero Valeria, una joven maestra de kínder, sabe que antes de pensar en construir el reino de la justicia, hay que asegurar el triunfo de su candidato.

Por eso desde hace cuatro meses se enlistó para enganchar a ciudadanos se inscriban como representantes de casilla por Morena, en la Ciudad de México, en especial la delegación Tlalpan.

“En 4 meses he ayudado a enlistar como representantes a unas mil personas”, dice. A cada uno le ha hablado por lo menos dos veces por teléfono después de enlistarlos.

Carga un apoyador de madera con listas donde coloca el nombre, la dirección y el teléfono de los ciudadanos que invita a participar, ella sigue y no va a parar hasta el 1 de Julio.

“Quiero ayudar a que esta vez no nos hagan otro fraude”, afirma.

Y Obrador también tuvo tiempo para anticipar que suspenderá la compra de 8 helicópteros de 25 mil millones de pesos que el Gobierno de Enrique Peña Nieto quiere comprar sin justificación.

“No queremos  guerra ni armamentismo, y sí la paz como fruto de la justicia”, dijo al minuto 28 de su discurso.

En tanto, una pareja de ancianos detrás del templete, cobijados bajo la sombra del portal de la delegación Tlalpan se besaban en la mejilla, ondeando una bandera del Partido del Trabajo, que hoy tiene en sus filas como revolucionario principal a Manuel Bartlett, aquél que en 1988 fuera el artífice de la famosa “caída del sistema” que inauguró formalmente la época de fraudes electorales contra la izquierda en México.

“Va a ganar López Obrador”, aseguró la pareja que ronda los 60 y más.

Y Amlo cerró diciendo que al menos hasta Julio de 2017 seguirá viviendo en Tlalpan, hasta que su hijo Jesús termine la primaria en la escuela Bartolomé Cossío ubicada a 4 cuadras de donde encabezó su primer mitin.

La misma escuela de la que han salido flamantes secretarios de Estado como Aurelio Nuño, hoy coordinador de la campaña de José Antonio Meade quien se hizo célebre por su intervención en una escuela pública donde fur corregido por una niña cuando el Secretario de Educación dijo “ler”, en lugar de leer.

“Cuando mi hijo salga de la primaria, rentaremos un departamento cerca de Palacio Nacional”, anticipó Amlo, al asegurar por enésima ocasión durante esta campaña que La Residencia Oficial de Los Pinos será un espacio abierto a la cultura para todo el pueblo de México, porque ése lugar tiene muy malas vibras.

López terminó de hablar a las 12:25, su mensaje duró 36 minutos en tanto el animador del sonido local no dejaba de insistir: “Esta vez, no nos van a robar la presidencia”.